San Ignacio. Basílica de Loiola

San Ignacio 2011

Queridos miembros de la Compañía de Jesús, queridos sacerdotes concelebrantes, queridos fieles y devotos de San Ignacio, queridas autoridades aquí presentes:

El Evangelio de San Lucas que la liturgia proclama en la solemnidad de San Ignacio, comienza formulando la pregunta por nuestra fe en Jesús de Nazaret: ¿Quién dice la gente que es Jesús? ¿Quién decimos nosotros que es Jesús?… San Ignacio de Loyola nos ayuda a responder a esta pregunta, ya que sus palabras y su testimonio de vida giraron en torno a la confesión de su fe en Jesucristo. Precisamente, si por algo se caracteriza la espiritualidad ignaciana es por ser eminentemente cristocéntrica. Buena prueba de ello es el mismo nombre con el que San Ignacio designó a la congregación religiosa por él fundada: “Compañía de Jesús”. Es decir, se trata de acompañar a Jesús, de que nuestra vida gire en torno a Él, y no al revés. Los seguidores de Jesús estamos llamados a vivir un proyecto de vida cristocéntrico y no egocéntrico….

La fe con la que San Ignacio de Loyola se adhiere al misterio de Jesucristo y lo predica, tiene plena validez y actualidad en nuestros días. En efecto, es usual que actualmente se presente y se subraye la humanidad de Jesús de Nazaret, en detrimento de la confesión de su divinidad, la cual queda silenciada con demasiada frecuencia, cuando no negada. Por el contrario, cuantos nos hemos acercado a los textos de San Ignacio, y de una forma muy especial, a las meditaciones de sus Ejercicios Espirituales, hemos podido comprobar cómo este recio creyente, subraya de forma contundente y con fina pedagogía, tanto la humanidad como la divinidad de Jesús de Nazaret. Así, por ejemplo, nos invita a  “contemplar cómo se esconde la divinidad en los momentos en que Jesús es humillado”… y también a “contemplar cómo en el momento de la Pasión, Jesús podría haber destruido a sus enemigos, y sin embargo decidió padecer por nosotros en su santa humanidad de forma crudelísima”…

La fe de San Ignacio en Jesucristo, es la fe que se nos ha revelado a través de la Tradición y de las Sagradas Escrituras; aquella fe que ha sido proclamada por los concilios cristológicos de Éfeso, Nicea y Constantinopla. La fe de San Ignacio en Jesús -Hombre y Salvador- no es abstracta, sino que se alimenta en la experiencia de la intimidad con Cristo en la oración, en la que se nos invita a alcanzar un “sentimiento interno” del amor de Dios.

Más aún, la fe de San Ignacio en Jesucristo no puede ser separada de su amor a la Iglesia. Es la fe en el “Cristo total” de la que habló San Agustín. La Iglesia es una con Cristo, y eso lo sabe muy bien Ignacio cuando predica las “Reglas para sentir con la Iglesia”. Así lo aprendió él de los Padres de la Iglesia; por ejemplo, de San Gregorio Magno, quien afirma: “Nuestro Redentor muestra que forma una sola persona con la Iglesia que Él asumió“…

En otras palabras: la espiritualidad de San Ignacio es el mejor antídoto contra la fractura que Lutero introduce entre Cristo y su Iglesia, o contra la famosa expresión del racionalismo modernista: “Cristo sí, Iglesia no”.

La experiencia nos demuestra que los errores cristológicos derivan siempre en errores eclesiológicos, de forma que cuando se debilita la confesión de la divinidad de Jesucristo y se habla de Él como de un mero hombre, irremediablemente, la Iglesia pasa a ser percibida como una mera institución humana. Pero cuando Cristo es confesado como Dios y Hombre verdadero, entonces la Iglesia es mucho más que una institución humana: es la prolongación de la presencia de Dios entre nosotros; es el Cuerpo Místico de Cristo por cuyas venas corre el Espíritu de Cristo.

Es notorio que tras la pregunta que Jesús realiza en el Evangelio sobre su identidad (“¿Y vosotros  quién decís que soy yo?” Mt 16, 15), y tras la respuesta certera de Pedro, que confiesa la divinidad de Cristo (“Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” Mt 16, 16); entonces, justamente entonces, es cuando Jesús afirma la “condición divina” de la Iglesia (“Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no la derrotarán. Te daré las llaves del Reino de los Cielos” Mt 16, 18).

San Ignacio es ejemplo de una fe viva e incólume en el “Cristo total”, sostenida fielmente en un tiempo histórico en el que muchos rompieron con la Iglesia. Su figura nos demuestra que sólo los santos hacen la auténtica lectura del Evangelio, en comunión con la Tradición de la Iglesia. Todo lo demás, son meras ideologías de los hombres, aunque a veces se disfracen de argumentos teológicos…

Pero acerquémonos ahora a la actualidad, para extraer una conclusión práctica de nuestra fe en el “Cristo total”. Me refiero a la situación de hambruna que está padeciendo el llamado Cuerno de África. La vida de cientos de miles de personas pende en estos momentos de un hilo. Este drama y este escándalo sin paliativos, pone en cuestión la conciencia ética de la humanidad. A los creyentes nos resuena en nuestros oídos las palabras de Cristo: “Cuanto hicisteis a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 40). La Beata Madre Teresa de Calcuta llegó a predicar a sus hijas el conocido como “Evangelio de los cinco dedos”: “A-mí-me-lo-hicisteis”. Una de las consecuencias prácticas de nuestra fe en el “Cristo total” habrá de ser nuestra movilización ante esta situación.

La Diócesis de Meki en Etiopía, hacia la que hemos dirigido el “gesto cuaresmal” de este año, es una de las afectadas por esta realidad. Os recuerdo que su Obispo –Mons. Abuna Abraham Desta- nos visitó recientemente e impartió las charlas cuaresmales en la Catedral de San Sebastián. El próximo mes de octubre tenemos previsto devolverle su visita, acudiendo a su Diócesis de Etiopia, en el marco del proyecto de colaboración al que nos habíamos comprometido. Pero en el momento presente, el azote de la hambruna, hace que nuestro viaje alcance una nueva dimensión.

Poco importa que nosotros nos encontremos en medio de una crisis económica o que nuestra situación no sea la más boyante… La verdadera caridad, la verdadera solidaridad, no es la que nos lleva a desprendernos de lo que nos sobra, sino la que nos interpela a una vida más austera; a conformarnos con menos para que otros puedan, ni más ni menos, que ¡sobrevivir! Os invito a que tengamos unas vacaciones austeras; os invito a volcarnos en esta ayuda. La cuenta de CARITAS a la que puede canalizarse nuestra colaboración, está publicada en la WEB diocesana.

Pero aún hay más: el “Cristo total” incluye también a nuestros jóvenes, a los que con frecuencia nos cuesta tanto transmitir el testigo de la fe. El Papa nos visitará este mes de agosto, para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. A veces se acusa a la Iglesia de tener un lenguaje y unos métodos anquilosados, y otras veces se le critica por realizar un esfuerzo de comunicación como éste, en unos parámetros culturales jóvenes. ¡Está claro que no hay razones para quien no quiere entender! Lo importante es que, sin dejarnos distraer por críticas superficiales, aprovechemos esta ocasión de gracia para hacer llegar el mensaje de Cristo y la experiencia de su Iglesia a nuestros jóvenes.

En este Santuario de Loyola se darán cita dentro de pocos días miles de jóvenes del proyecto MAGIS, con la presencia del General de la Compañía de Jesús. Días más tarde, varios miles de jóvenes provenientes de todas las partes del mundo que visitarán nuestra Diócesis por espacio de cuatro días, acudirán también a este Santuario. Queremos mostrarles y compartir con ellos el mayor de los tesoros que los cristianos tenemos en Guipuzcoa: la cuna de San Ignacio.

Y, por último, queridos hermanos, nuestra fe en el “Cristo total” -a la que nos venimos refiriendo en esta homilía- también incluye nuestra preocupación y corresponsabilidad con los problemas de nuestra sociedad. Un año más, le encomendamos a nuestro Santo Patrono la paz de nuestro pueblo: Pedimos con insistencia la disolución de la banda terrorista ETA y apostamos por un camino de reconciliación, que permita sanar tantas heridas abiertas.

Con alegría y esperanza hemos conocido en fechas recientes que algunos presos condenados por delitos de terrorismo, han manifestado la necesidad y la importancia de realizar una lectura crítica de la acción violenta de ETA. Una vez más, nos reafirmamos en nuestra convicción evangélica: La verdadera paz no puede nacer de los meros cálculos políticos, sino de un auténtico arrepentimiento. El arrepentimiento desinteresado es el primer paso hacia la reconciliación con las víctimas, hacia la pacificación, y hacia la normalización.

Animo a todos a abrir los corazones y a no tener miedo al arrepentimiento, a la conversión, a la reconciliación…  A los creyentes se lo quiero decir de una forma muy especial, con las palabras del Beato Juan Pablo II: “No tengáis miedo, abrid las puertas de vuestro corazón de par en par a Cristo”… Invito a los católicos que practicaron cualquier tipo de violencia, o que la apoyaron, o que simplemente albergan odio en sus corazones, a que se abran al perdón de Dios, que se les ofrece siempre en el sacramento de la confesión. Les animo además a tomar un compromiso activo por la reconciliación y por la paz.

Que el amor de Dios habite en nosotros en toda su plenitud, como lo hizo en el Corazón de Santa María. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

 

San Ignazio 2011

Jesusen lagundiko kide maiteok, apaiz elkar-mezaemaile maiteok, eliztar eta San Ignazioren zale maiteok, hemen bilduak zaudeten herri agintari maiteok:

San Ignazioren festaburuan liturgiak eskaintzen digun san Lukasen Ebanjelioa Nazareteko Jesusengan dugun fedeaz galdetuz hasten da: Jendeak Jesus nor dela dio? Jesus nor dela diogun guk? Loiolako San Ignaziok laguntzen digu galdera horri erantzuten, bere hitzak eta bere bizi-testigantza Jesukristoganako fede-aitormenaren baitan eratu baitziren. Hain zuzen, san Ignazioren espiritualtasuna zerbait bada, zeharo kristozentrikoa da, hau da, Kristo du bere muin. Horren adierazgarri da berak sortutako erlijioso taldeari eman zion izena ere: “Jesusen lagundia”. Hau da, Jesusi laguntzea eta bere kide izatea da kontua, gure bizitza Beraren inguruan eratzea, eta ez alderantziz. Jesusen jarraitzaileok bizi proiektu kristozentriko eta ez egozentriko bat bizitzera deituak gara…

Loiolako san Ignaziok Jesu Kristoren misterioarekiko duen fede atxikipena eta berau hots egiteko era, erabat baliotsua eta gaurkoa da gure egunotan. Ohikoa da, hain zuzen, Nazareteko Jesusen gizatasuna aurkeztea eta azpimarratzea, bere jainkotasuna lausotuz, edo ukatuz. Aldiz, San Ignazioren idatzietara gerturatzean, eta era berezian bere Gogojardunetako hausnarketei erreparatzean ikus dezakegu nola fededun sendo honek era gartsuan eta pedagogia finez azpimarratzen dituen bai Nazareteko Jesusen gizatasuna eta baita beronen jainkotasuna ere. Honela gonbidatzen gaitu, adibidez “Jesus gutxietsia den uneetan bere jainkotasuna nola bereizten den kontenplatzera”… eta baita “kontenplatzera nola Jesusek, nekaldiko unean bere etsaiak suntsitu ahal zitzakeen, baina bere gizatasun santuan gugatik erarik gordinenean jasatea erabaki zuen”…

San Ignaziok Jesu Kristogan duen fedea, Eskritura Santuaren eta Tradizioaren bidez errebelatu zaigun fedea da; Efeso, Nizea eta Konstantinoplako kontzilio kristologikoetan aldarrikatutako fedea. San Ignaziok Jesus, Gizon eta Salbatzailearengan, duen fedea ez da abstraktua, baizik eta otoitzaren bidez iristen den Kristorekiko barne-bizipenean janaritzen da, bertan luzatzen baitzaigu Jainko-maitasunaren “barne-sentipena” iristeko deia.

Gehiago oraindik ezin dira bereizi San Ignazioren Jesu Kristoganako fedea eta Elizarekiko maitasuna. San Agustinek aipatutako “Kristo osoaganako” fedea da hori. Eliza, bat da Kristorekin eta hori ondo daki Ignaziok “Elizarekin bat sentitzeko arauak” hots egiten dituenean. Horrela ikasi zuen berak Eliz-gurasoetatik; adibidez honela dio San Gregorio Handiak: “Berea egin zuen Elizarekin pertsona bakarra osatzen duela agertzen digu gure Salbatzaileak”…

Beste era batera esanda: San Ignazioren espiritualtasuna da Luterok Kristoren eta bere Elizaren artean sortzen duen hausturaren aurkako antidotorik onena, edo arrazionalismo modernistaren beste adierazpen honen kontrakoa: “Kristo bai, Eliza ez”.

Nabarmena da, Ebanjelioan bere izateaz Jesusek egiten duen galderaren ondoren (Zuek ni nor naizela diozue? Mt 16, 15) eta Jesusen jainkotasuna aitortzen duen Pedroren erantzun ziurraren ondoren (“Zu Mesias zara, Jainko biziaren Semea” Mt 16, 16); orduan, orduan hain zuzen, baieztatzen du Jesusek Elizaren “jainkozko izaera” (“Zu Harria zara, eta harri honen gainean eraikiko dut nik nire Eliza, eta infernuaren indarrak ez zaizkio nagusituko. Zeruko Erreinu giltzak emango dizkizut” Mt 16, 18).

“Kristo osoaganako” fede biziaren eta ezbairik gabearen eredu da San Ignazio, honi eutsi baitzion leial, askok Elizarekin hautsi zuen garai historiko batean. Bere irudiak egiaztatzen digu santuek bakarrik egiten dutela Ebanjelioaren irakurketa Elizaren Tradizioarekiko komunioan. Gainontzeko guztiak gizakien ideologia huts dira, batzuetan argumentu teologioz mozorrotzen badira ere…

Baina, begira diezaiogun orain gure garaiari, “Kristo osoarekiko” gure fedearen ondorio praktikoak iritsi asmotan. Afrikako Adarra deiturikoa jasaten ari den gosete ikaragarriaz ari naiz. Hari batetik zintzilik dago oraintxe milaka eta milaka pertsonen bizitza. Drama honek, ezbairik gabeko eskandalu honek, zalantzan jartzen du gizateriaren kontzientzia etikoa. Kristoren hitzok ditugu fededunok belarrietan: “Txiki hauetako bati egin zeniotena, neuri egin zenidaten” (Mt 25, 40). Kalkutako Ama Teresa dohatsuak bere alabei hots egindako “bost behatzen Ebanjelioa da”: “Txikiei-egina-neuri-egin-zenidaten”. “Kristo osoaganako” gure fedearen ondorio praktiko bat, egoera honen aurrean mugitu beharra da.

Aurten gure “Garizumako gestoa” zuzendu duguneko Etiopiako Mekiko Elizbarrutia, errealitate hau gordinen pairatzen ari denetako bat da. Donostiako Gotzain-Elizan bertako Gotzainak (Abuna Abraham Desta jaunak) eman zituen aurten Garizumako hitzaldiak. Hartu genuen lankidetza konpromisoaren baitan, datorren urrian bisita itzuliko diogu, Etiopiako bere Elizbarrutira joanez. Baina bizi dugun unean, gosete larriaren kolpea dela eta, gure bidaiak garrantzia berezia hartzen du.

Gutxi axola dio geu krisi ekonomiko baten erdian egotea edo gure egoera nahiko genukeen onena ez izatea… Benetako karitatea, benetako solidaritatea, ez baita sobran dugunetik ematera garamatzana, bizitza soilago batera dei egiten diguna baizik; geu gutxiagorekin konformatzea, bestea bizi ahal izan daitezen! Opor xumeagoak bizitzeko deia egiten dizuet; laguntza honetan erabateko eginahala egitera gonbidatzen zaituztet. Elizbarrutiko web orrian dituzue Caritasen kontu-zenbakiak, zuen laguntza bideratu ahal izateko.

Bada gehiago ere: “Kristo osoak” gazteak ere berekin ditu, hain zaila egiten baitzaigu hauei fedearen lekukoa eskualdatzea. Aita Santua gertu izango dugu, abuztuan Madrilen izango baita Gazteriaren Munduko Jardunaldia burutzeko. Agortutako hizkuntza eta bideak erabiltzea leporatzen zaio batzuetan Elizari, eta besteetan gazteen neurrirako hau bezalako komunikazio ahalegin berezia egitea kritikatzen. Garbi dago, ez dagoela ulertu nahi ez duena baino ulergaitzagorik! Azaleko kritikei begira egon gabe graziazko aukera hau gozatzea da garrantzitsua, Kristoren mezua eta bere Elizaren bizipena gazteei helarazteko.

Loiolako Santutegi honetan izango dira MAGIS proiektuak erakarrita milaka gazte, Jesusen Lagundiko Jenerala ere bertan dutela. Egun  batzuk geroago, munduko toki desberdinetatik etorritako lauzpabost mila gazte ere Santutegi honetara etorriko dira, gure Elizbarrutian lau egun igaroko dituztela eta. Gipuzkoako kristauok dugun altxorrik handienetakoa –San Ignazioren sehaska– erakutsi nahi diegu eta beraiekin partekatu nahi dugu.

Eta azkenik, senide maiteok, homilia honetan hizpide dugun “Kristo osoaganako” gure fedeak berekin du gure gizarteren arazoekiko dugun ardura eta erantzunkidetasuna ere. Aurten ere, gure herriaren bakea gure Zaindari Santuaren eskuetan jartzen dugu: ETA talde terroristaren desagerpena eskatzen dugu atergabe eta adiskidetzearen bidearen aldeko apustua egiten dugu, irekita dauden hainbeste zauri osatu ahal izateko.

Pozez eta itxaropenez ezagutu dugu egunotan, indarkeri delituengatik kondenatutako preso batzuek ETAren indarkeri ekintzen irakurketa kritikoa egitearen beharra eta garrantzia nola agertu duten. Berriz ere ebanjeliotik datozen konbentzimenduetan oinarritzen gara: Egiazko bakea ezin da sortu kalkulu politikoetatik, egiazko damutzetik baizik. Interesik gabeko damua da lehenengo pausoa biktimekin adiskidetzeko, baketzearen eta normalizazioaren bidean aurrera egiteko.

Bihotzak zabaltzeko deia luzatzen dizuet denoi, damutzearen, bihotz-berritzearen eta adiskidetzearen beldurrik gabe. Fededunei era oso berezian esan nahi diet Joan Paulo II dohatsuaren hitzekin: “Ez zizan beldurrik, ireki Kristori parez-pare zuen bihotzeko ateak”… Indarkeria erabili edo bultzatu zuen katoliko guztiei edo beren bihotzetan gorrotoa dutenei, adiskidetzearen Sakramentuan eskaintzen zaien Jainkoaren barkamenera zabalik egoteko gonbidapena egiten diet. Eta adiskidetzean eta baketzearen aldeko konpromiso eraginkor bat hartzera bultzatzen ditut.

Jainkoaren maitasuna bego gugan bere betean, Andre Mariaren bihotzean bezala. Aitaren, eta Semearen, eta Espiritu Santuaren izenean. Amen.