A ti, que eres joven… ¡Cristo te llama!
Autor: Mons. José Ignacio Munilla Aguirre
Este fin de semana se
desarrolla en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid un
Fórum de Pastoral
con Jóvenes, al que acuden cerca de dos mil
jóvenes pertenecientes a más de doscientas asociaciones e instituciones que se
esfuerzan en la evangelización del mundo joven. La práctica totalidad del
movimiento juvenil católico está representado en este
Fórum.
Pocas veces, como en la presente ocasión, hemos sido testigos de un esfuerzo tan
grande de comunión e integración en
La fuerza de la esperanza
Recientemente ha finalizado en Roma el Sínodo de la Palabra, y resuena en nosotros un pasaje bíblico, que bien podría ser elegido como tema central de nuestra pastoral juvenil: “Os escribo a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la Palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al Maligno…” (1 Jn 2, 14). ¿A qué jóvenes se refiere San Juan? ¿Existen en nuestros días este tipo de “jóvenes fuertes”, que permanecen fieles al mensaje de la Palabra de Dios y que salen victoriosos de las múltiples tentaciones? ¿No se tratará, tal vez, de un pasaje bíblico que describe a los jóvenes del primer siglo del cristianismo, pero que está muy alejado de la radiografía sociológica del actual mundo joven?
Sin embargo, la Palabra
de Dios, a diferencia de la palabra de los hombres, no se limita a describir las
circunstancias y situaciones de un determinado tiempo y lugar, sino que tiene el
poder y la gracia de transformar la realidad, engendrando y dando a luz a una
juventud renovada por el Evangelio de Cristo. La fuerza de la esperanza
cristiana es tal que, en plena crisis de secularización del Occidente cristiano,
en una situación histórica que muchos perciben como de “fin de época”,
escuchamos la voz del Espíritu que anuncia el renacimiento de la experiencia
cristiana:
“¡Yo hago nuevas todas las cosas!” (Ap 21, 5).
Si algo está quedando claro en esta crisis postmodernista es que Jesucristo y su
Evangelio no tienen alternativa. Como decía Chesterton:
"Cualquier cosa
muerta puede ir con la corriente, pero solamente algo que está vivo puede nadar
contra la corriente".
La fuerza de la comunión
En nuestros días y en nuestras circunstancias, el aislamiento es “mortal” para el joven creyente. Los jóvenes cristianos que se encuentran en este Fórum de Pastoral con Jóvenes, son conscientes de la importancia de la comunión para que el seguimiento de Cristo sea factible. Dios ha querido que caminemos juntos y que tengamos necesidad unos de los otros, para llegar a descubrirle. Estamos conectados por Jesús en la Iglesia… Se trata de un presupuesto irrenunciable.
Una de las señales más claras
de la madurez cristiana, es la conciencia de la necesidad de ser acompañados y
acompañantes, al mismo tiempo. Todos nosotros tenemos algo de “oveja” y de
“pastor”. Es verdad que para aprender a ser “pastor experimentado”, en buena
lógica, primero hay que ser “oveja dócil”. Pero también es cierto que hasta que
el joven no viva la experiencia de acompañar a otros jóvenes y de ser apóstol de
Cristo ante ellos, no llegará a valorar y a abrirse a la riqueza de comunión que
se le ofrece en el seno de la Iglesia.
El referente de la joven nazarena
El
Fórum vive un momento
álgido en la asistencia a la Vigilia mariana en la fiesta de Santa María de
Al contrario de lo que muchos puedan pensar, la
razón de ser de
Como le gusta repetir a Benedicto XVI en sus alocuciones: “Quien no da a Dios, da demasiado poco” y “Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de la realidad”… Por ello, por fidelidad al proyecto de Dios y por amor a los jóvenes, no nos vamos a conformar con una Pastoral Juvenil de mínimos, sino que hacemos nuestro el ideal de la Inmaculada, recogido de alguna forma en el lema elegido para el Fórum: “Caminar por las alturas” (Habacuc 3,19).